Cómo saber si una web es una estafa antes de pagar
Según la FTC, en 2025 las webs y apps fueron la vía más habitual por la que contactaron por primera vez a quienes perdieron dinero, seguidas muy de cerca por las redes sociales. Las estafas de compras fueron las más denunciadas en redes, y muchos anuncios llevaban a webs desconocidas o que imitaban a marcas conocidas. Haz estas comprobaciones antes de introducir los datos de tu tarjeta.
Escribe tú mismo la dirección. Fíjate bien en la ortografía. Los dominios imitadores añaden una palabra («-outlet», «-oficial») o cambian letras.
Comprueba la antigüedad del dominio en ICANN Lookup. Una tienda que dice llevar años vendiendo con un dominio creado el mes pasado es una señal de alerta seria.
Revisa su estado de navegación segura con la herramienta Safe Browsing de Google.
Busca el nombre y la dirección web con «estafa», «opiniones» o «quejas», y lee opiniones independientes, no solo las de la propia web.
Busca una empresa real detrás: un nombre y número de registro que puedas encontrar en el registro oficial, una dirección física y un teléfono que funcione.
Haz una búsqueda inversa de las fotos de producto. Si están copiadas de otras tiendas o fabricantes, es posible que el producto nunca llegue.
Desconfía de precios muy por debajo del resto, de las cuentas atrás y de los «solo quedan 2».
Paga con tarjeta de crédito. Ten mucho cuidado si la web te empuja a pagar por transferencia, tarjeta regalo, criptomonedas o una app de pago, porque son difíciles de recuperar.
PayOrScam revisa el dominio, el registro, la reputación y las imágenes de cualquier enlace que pegues y muestra la fuente de cada hallazgo. Ninguna comprobación elimina todos los riesgos, así que fíate de tu instinto si algo sigue sin cuadrar.